Llega la caja. La dejas en la encimera, la abres y ahí están: unos verdes y brillantes, otros pintones, como si no terminaran de decidirse, y alguno que ya empieza a ponerse rojo.
Antes de nada, coge uno. Acércatelo a la nariz. ¿A qué huele? ¿A tomate? Sí… pero hay algo más, ¿verdad? Huele a tomatera, a campo.
Y entonces te viene la duda: ¿y ahora qué hago con ellos? ¿Los meto en la nevera?
Es de las cosas que más nos preguntan. Y la verdad es que no tiene mucho misterio: el tomate RAF se conserva como cualquier fruta.
Nosotros casi nunca los metemos en la nevera. Bueno, en verdad es que nos comemos tantos que no les da tiempo. Solo cuando aprieta el calor los guardamos unos días en el frigorífico.
Un tomate que no tiene prisa
Cuando lo recogemos, el tomate no ha terminado su camino. Sigue madurando en tu casa, poco a poco, igual que lo hacía en la tomatera. Es un tomate que ha crecido despacio, durante el invierno, con noches frías… y sigue sin tener ninguna prisa.
Por eso, si en casa no hace calor, lo mejor es dejarlos fuera, en un sitio fresco donde no les dé el sol. Sácalos de la caja y que tengan un poco de aire; en una bolsa cerrada no están a gusto.
¿Cuánto aguantan? Depende de la temperatura, pero pueden estar bien semanas. Pasa como con los plátanos: unos días están de una manera y a los pocos días, de otra. Lo mejor es ir mirándolos, ver cómo cambia el color y comérselos cuando estén como a ti te gustan.
Si hace calor, al cajón de las verduras
Si hace mucho calor, o ves que maduran más rápido de lo que os los coméis, guárdalos en la nevera, en el cajón de las verduras.
Eso sí, que no se queden ahí olvidados. Como mucho, un mes. Si pasan muchas semanas en el frío, se ponen feos y pierden sabor. Y después de todo un invierno creciendo despacio en la finca, da pena que acaben así.
Sácalos un rato antes de comerlos
Esto es lo que más nos importa. El tomate frío no sabe igual. Si los tienes en la nevera, sácalos 2 o 3 horas antes, para que se pongan a temperatura ambiente. Ahí es cuando se nota de verdad todo su sabor.
Y córtalos justo cuando los vayas a comer. Un tomate cortado y guardado ya no es lo mismo.
Verde, pintón o rojo: tú eliges
Mientras madura, el tomate va cambiando de sabor. Más verde, es más ácido y fresquito. Según se pone rojo, se vuelve más dulce. A nosotros nos gusta cuando empieza a ponerse rojo, pero aquí no hay una forma buena y otra mala: hay quien los prefiere verdes y quien espera a que estén bien maduros.
Con una caja da para probar un poco de todo… y quedarte con el tuyo.
En resumen
- Fuera de la nevera, en un sitio fresco y sin sol.
- Fuera de la caja y sin bolsa cerrada.
- Si hace calor, al cajón de las verduras, como mucho un mes.
- Sácalos 2 o 3 horas antes de comerlos.
- Córtalos en el momento.
Así que esa caja de la encimera no necesita mucho. Un poco de aire, alguien que la vaya mirando… y lo demás ya lo sabes: un buen aceite, una pizca de sal y alguien con quien compartirlo.
Si te apetece probarlo, lo tienes en nuestra tienda, en temporada: de noviembre a abril o mayo. Y si quieres saber más de este tomate, te contamos qué es el tomate RAF y por qué sale así en Los Martínez.
